Antes las fiestas principales en Talpa eran en septiembre y octubre, para ser más precisos el 19 de septiembre y el 7 de octubre, la primera festejando el Aniversario de la Renovación de la Virgen y la segunda la Fiesta de la Virgen del Rosario advocación de la Imagen de Nuestra Señora.
Se puede decir, que con la apertura de la Fiesta de la
Candelaria o el 2 de Febrero, hacia el último tercio del
siglo XVII, empezó a darse origen a lo que es el arte
de la fabricación de los dulces de guayaba,
específicamente el Rollo o al que muchos también conocen
con el nombre de “ate”, o “guayabate”
Hoy en día como todos sabemos no solamente tenemos
3 fiestas como en un antaño, sino 5 a saber: 10 y 19 de
Septiembre, 7 de Octubre, 2 de Febrero, 19 de Marzo y
12 de Mayo.
Como ya les comentaba, con la apertura de la fiesta de Febrero y su popularidad, hizo que se acrecentara más y más los visitantes que venían a Talpa a ver a la Virgen; y con el aumento de los fieles, devotos y visitantes; se incrementó lo que es el movimiento comercial, estableciéndose varios negocios que empezaron a idear formas de ofrecer, además de su hospitalidad a los peregrinos, productos de calidad que sirvieran como muestra de su visita al querido pueblo de María.
Fue así como se aprovecharon de los productos que les había dado la naturaleza a Talpa y de la fruta de la Guayaba que se produce en abundancia en los aledaños al pueblo mismos que dieron origen al dulce derivado de la misma fruta, el que antes se elaboraba totalmente a mano y en casa, en un proceso que duraba muchas horas de cocción.
En un principio, solamente se elaboraba el dulce de guayaba y los rollos durante los meses de grandes romerías de enero a marzo, hoy en día Talpa es visitado ya muy frecuentemente y todo el año podemos decir que es tiempo de visitantes y romeros, por lo tanto muchos de los fabricantes elaboran sus dulces y conservas durante todo el año.
Con la extensión de la devoción a la Virgen y el gran y acelerado crecimiento en el numero de peregrinaciones y visitantes, hizo que el producto de los dulces de guayaba tuviera mucha demanda a lo que tengo entendido, el Sr. Teodoro Curiel Flores fue el inventor de una máquina revolvedora, que hace el trabajo más fácil y rápido para la elaboración del delicioso dulce, a lo que sé será entre 35 ó 40 años atrás en que fue creada esta máquina que fue hecha con un motor, tubos, engranes, palas, mucho ingenio y etc.
En la actualidad existen muchas fábricas de rollo de guayaba, chilte, rompope, café y conservas; siendo hoy en día la actividad e industria más importante del pueblo; los mismos fabricantes se han dado a la tarea de estar continuamente innovando sus productos y han procurado hacerlos vistosos y atractivos al ojo del visitante.
Escuchaba yo, por medio de la televisión, a una vidente de la Virgen allá por tierras francesas que decía que la Virgen le dijo con voz muy emocionada: “Yo vengo a aparecerme aquí, contigo, en Francia, pero en realidad yo vivo en MÉXICO, en sus Santuarios”.
Talpa lo tiene todo, una vez más lo estoy comprobando: se conjuga en el aire lo que es Divino, el aroma de lo que la naturaleza nos dio, la guayaba, el café, el Chilte… sus aromas bailan en el aire al compás del tiempo y como fieles danzantes bailan todos alrededor de la que venció al tiempo, ya que iba a ser su destino una sepultura de tierra, la misma tierra de mi pueblo es la que nos da esos frutos, que nuestras manos han convertido en producto.



